ética en la balanza

La ética del Marketing Turístico en tiempo de crisis

En estos días de renovación y necesidad de adaptación, debemos considerar todos los factores que puedan impactar en nuestros planes de mercadeo.

Haciendo a un lado nuestros tarifarios, calidad de producto y servicio, debemos preguntarnos qué tan correctas son nuestras normas en estos nuevos planes de marketing, que tanto nos pueden afectar a corto y largo plazo.

La ética del marketing turístico en estos tiempos de crisis se está turnando muy compleja, dejándonos una línea muy delgada entre lo correcto y lo inadecuado.

Vamos hacer un pequeño ejercicio: Considere usted estos ejemplos de marketing que plantean problemas éticos. ¿Hasta qué punto son aceptables para usted y por qué?

  1. Un gerente o propietario ofrece un descuento adicional a un cliente que es un amigo personal.
  2. Una organización cobra una tarifa más alta a los clientes menos ricos porque reservan menos a la organización.
  3. Un proveedor se niega a proporcionar un servicio a clientes por un mismo costo, mientras que las competencias vecinas lo proporcionan sin problema.

Si bien algunos de estos ejemplos pueden ser bastante comunes, la equidad es un problema porque los turistas están siendo tratados de manera diferente, en función de su poder en relación con una organización o sus gerentes. La equidad o la justicia es uno de los temas clave que plantea la ética general.

Al desarrollar aún más esta perspectiva, me surge que una consideración de la ética del marketing turístico debe involucrar:

  • Reconocer y describir los problemas morales que surgen de las actividades de nuestro marketing en nuestras relaciones B2B y B2C.
  • Utilizar teorías y marcos éticos para evaluar críticamente estos problemas morales y las posibles repercusiones para la organización.
  • Establecer un conjunto de códigos, reglas y estándares para evaluar lo que está bien o mal con respecto a la actividad de marketing que se realiza en la organización.

En definitiva, la “Guerra de Precios” que se ha generado a nivel mundial, es algo que no traerá buenos resultados para ningún destino a largo plazo.

Considero que sin importar donde estemos, debemos de mantener precios justos, equitativos para nuestros socios comerciales y para nuestros clientes finales.

Ejemplo de esto sería otorgar los mismos beneficios a las DMC locales, OTAs y Mayoristas Internacionales.

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